Viernes, 16 Febrero 2024 13:21

¿Cuándo llegará a un dígito la marca de inflación mensual?

Reviví el comentario editorial de Cristina Pérez en Cristina Sin Vueltas.

No es la pregunta del millón pero se le parece. ¿Cuándo llegará a un dígito la marca de inflación mensual? El fantasma de una hiperinflación con el que arrancó el gobierno aún da coletazos dolorosos aunque la suba de precios se muestre en descenso. Es tan alto el número de la inflación mensual que se mira más la suba que la baja.

Hablamos de la madre de todas las batallas en el país con la inflación más alta del mundo. Poner como meta la marca de un dígito puede ser en parte un recurso psicológico, pero también es un indicador de salida de una zona de emergencia.

El presidente Milei, que se niega a hacer pronósticos y prefiere la cautela, se muestra optimista por lo que observa en febrero

Todavía está vivo el recuerdo de hace sólo un año cuando Sergio Massa anunciaba una inflación de 3% en marzo o abril y el número terminó multiplicado por tres. LA diferencia este año es que el ajuste no es relato.

Las consultoras y analistas van de pronósticos muy auspiciosos a advertencias sobre el efecto de los reajustes de precios atrasados en los precios en general. En febrero se espera entre un 15 y un 20 por ciento de inflación. Los cinco puntos entre una previsión y la otra inciden fuertemente en la ansiedad sobre qué va a pasar más adelante.

¿Cuándo llegará a un digito la inflación mensual entonces? Lo más cercano a la precisión puede encontrarse en el REM o Registro de Expectativas de Mercado que mide el Banco Central: la inflación bajaría a 18,2% en febrero, caería a un 15% en marzo y alcanzaría el anhelado dígito en junio.

Hay que llegar a junio.

Por suerte nadie duda que la baja se sostenga, ante todo por la férrea voluntad que muestra el gobierno para bajar el gasto, pero junio queda lejos y con las subas pendientes la presión aún no cederá. Faltan aumentos de transporte, prepagas y combustibles.

Ayer se anunció un 150% de incremento en las tarifas de luz para los sectores altos y un 70% para los sectores bajos y medios. Desde abril aumentarán mensualmente de acuerdo a una nueva fórmula que combine inflación y salarios. Para el estado hay una reducción de subsidios que redunda en un 0,7% del PBI. Es clave que la inflación siga a la baja.

Las consultoras que auguran sólo un 54% de inflación para todo 2025 parecen mostrar la tierra prometida. Pero resta todo 2024 donde la interanual superará el 200%. Por lo pronto, el tránsito hacia un dígito de inflación mensual parece un objetivo sensato y también un campo minado al que hay que sumarle que el dólar se mantenga en caja para no echar nafta al fuego.

La otra cara de la verdad la ofrecen los reajustes en los ingresos de la población: jubilaciones y salarios.

Sobre esto le preguntamos al presidente.

Javier Milei no está haciendo nada que no haya prometido, pero son personas las que deben caminar este desierto hasta una recuperación. Por lo pronto ayer fracasó el Consejo del Salario en la determinación del incremento del salario mínimo que la CGT reclama con una suba del 85%. Sin convalidación del sector empresario le quedaba la definición al gobierno pero el presidente negó que vaya a determinarlo por decreto con lo cual deberá existir un acuerdo.

El ajuste jubilatorio que ya venía sufriendo una licuación brutal desde la gestión de Sergio Massa dependerá del Ministerio de Economía considerando que la fórmula anterior ya era insuficiente y que no tuvo resolución en el Congreso.

Por todo esto, cuánto más rápido baje el índice de inflación más alimentará el índice de la paciencia que no se cuantifica por ninguna consultora pero que se extingue en el tiempo si no hay soluciones a la vista.

Hay un sistema que se termina y uno que empieza en la forma de hacer las cosas desde el estado, pero en el medio, en la transición, quedan situaciones que reclaman atención.

Hoy el gobierno desmintió haber reabierto la paritaria nacional docente ante la amenaza de un paro que impida iniciar las clases y escaló la tensión con los gremios. Falta saber qué oferta le hará la secretaria de Educación.

Sí se anunció desde la cartera de Capital Humano un aumento del 311% de la ayuda escolar para 7 millones 300 mil chicos que incluyen los que reciben AUH, menores con padres en relación de dependencia y asociados a jubilados o pensionados. Para poder cobrar estos 70 mil pesos deberán acreditar que los chicos van al colegio antes del 31 de diciembre. Aquí vuelve un control que había desaparecido en el gobierno anterior.

En la asistencia a comedores también hay un paréntesis en el que lo que se entregaba a movimientos sociales está en suspenso mientras se vuelve a acudir a Caritas. Aquí hay advertencias sobre el agotamiento de provisiones, pero también se espera sorpresas en las auditorías de cómo se manejaba los millones destinados a ayuda social que pasaban por las manos de los movimientos sociales.

Todo lo que ya es grave por la situación heredada, está en relación directa con la dinámica de la inflación que en definitiva es la dinámica de la pobreza.

La pregunta del millón es la pregunta del dígito. Cuanto más rápido se llegue al dígito de inflación más se sostendrá el optimismo, la paciencia, y el aguante que, -hay que decirlo- ya están cortitos y exhaustos desde hace demasiado tiempo.